Sé valiente

el

Sé valiente. Incluso si no lo eres, trata de serlo. Nadie puede notar la diferencia. No permitas que el teléfono interrumpa tus momentos importantes. Está ahí para tu conveniencia, no para la de los que llaman. No tengas miedo de arriesgarte a lanzarte por las ramas. Ahí es donde encontrarás la fruta. No quemes puentes. Te sorprenderás de cuántas veces has de cruzar el mismo río. No olvides que la mayor necesidad emocional de una persona es la de sentirse apreciado. No des importancia a asuntos menores. No digas que no tienes suficiente tiempo. Tienes exactamente el mismo número de horas por día que fueron dadas a Pasteur, Miguel Ángel, Martin Luther King, Steve Jobs, Sam Cooke, Helen Keller, Leonardo Da Vinci, Michael Jackson y Albert Einstein. No abarques demasiado. Aprende a decir que no educadamente y sin vacilar. No utilices el tiempo o las palabras sin cuidado. Ninguna de ellas se puede recuperar. No pierdas el tiempo lamentándose por los errores del pasado. Aprende de ellos y sigue adelante. Cada persona debe tener su momento de gloria, donde levanta los brazos en señal de victoria, sabiendo que en ese día, a esa hora, está en su mejor momento. Ten claras tus prioridades. Nadie dijo jamás en su lecho de muerte: “¡Vaya!, si hubiera pasado más tiempo en la oficina”. Dale a la gente una segunda oportunidad, pero no una tercera. Juzga tu éxito en la medida en que estés disfrutando de la paz, la salud y el amor. Aprende a escuchar. Las oportunidades a veces tocan a tu puerta muy suavemente. Deja todo un poco mejor de cómo lo encontraste. Vive tu vida como una exclamación, no una explicación. Relájate. A excepción de esos asuntos de vida o muerte, nada es tan importante como parece a primera vista. Nunca cortes lo que puede ser desatado. Nunca subestimes tu poder de cambiar a los demás. Nunca subestimes tu poder de cambiarte a ti mismo. Recuerda que el éxito por lo general toma alrededor de quince años. Recuerde que los ganadores hacen lo que los perdedores no quieren hacer. Busca oportunidades y no seguridad. Un barco en el puerto es seguro, pero con el tiempo su fondo se pudrirá si permanece inmóvil. Dedica menos tiempo a preocuparte en quién tiene la razón y más tiempo para decidir lo que es correcto. Deja de culpar a los demás. Asume la responsabilidad de todas las áreas de tu vida. El éxito es conseguir lo que quieres. La felicidad es que te guste lo que obtienes. La importancia de ganar no es lo que obtenemos de ella, sino en lo que nos convertimos a causa de ella. Cuando te enfrentas a una tarea difícil, actúa con la fortaleza como que si fuera imposible fracasar “.

-Jackson Brown Jr.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s